+34 848 412 303    teescuchamos@creatalent.eu    Acceso clientes

LA SEGUNDA OPORTUNIDAD. ¿Por qué y para quién?.

José Miguel Gómez. Mediador. Notario
¿Tiene varios inmuebles y ahora no puede pagarlos? ¿Su ex pareja no asume la parte de los créditos que tenían de casados y el banco le reclama el 100%? ¿Avaló personalmente su negocio que se va a pique o a su hijo para que comprase una vivienda que ahora no puede abonar? Para rescatar a particulares y autónomos cuando están con el agua al cuello, es para lo que se creó en 2015 este mecanismo, una especie de quiebra para salvar a personas físicas de la insolvencia, incluida en la Ley Concursal.
La Comisión Europea está propugnando desde hace tiempo impulsar procedimientos extrajudiciales o de limitada intervención judicial que sean flexibles, breves y económicos destinados a ayudar a las personas en la reestructuración de sus deudas. Y a ello responde la regulación de la Segunda Oportunidad para personas físicas operada tras la entrada en vigor del RDL 1/2015 y posterior Ley 25/2015, que junto con las previsiones ya contenidas en nuestro ordenamiento en relación a la exoneración de pasivo de personas jurídicas y empresarios, supone la implantación de un nuevo paradigma en las relaciones jurídicas y económicas. Lo más destacado del nuevo marco es que permite la superación de la histórica responsabilidad patrimonial universal del deudor, regulando la existencia de un verdadero «fresh start» (nuevo comienzo o segunda oportunidad) para consumidores y empresarios.
Tras el éxito de medidas análogas en otros países de nuestro entorno, la regulación de la segunda oportunidad llega a nuestro ordenamiento ―aunque tarde y de forma manifiestamente mejorable― para desbloquear la situación en la que se encuentran miles de ciudadanos tras la crisis económica y financiera de los últimos años.
Paulatinamente, vamos observando resoluciones judiciales a favor de la exoneración de las deudas, no obstante, tendremos que ser pacientes con esta Ley de Segunda Oportunidad pensada para ayudar a particulares y autónomos a conseguir la exoneración de sus deudas, algo que hasta ahora estaba reservado solo a empresas a nivel legal.
Requisitos fáciles
Con la aplicación de la ley de la segunda oportunidad para particulares, todos aquellos que hayan fracasado en sus finanzas, debido a un sobreendeudamiento por la crisis financiera de nuestro país, debido a avales personales frente a entidades bancarias por deudas personales (compra de una vivienda, ayudas a familiares, etc.) , o bien por deudas empresariales para financiar su negocio, pueden conseguir el perdón de sus deudas (las que legalmente puedan perdonarse), mediante el cumplimiento de unos requisitos que podemos afirmar que son muy fáciles de cumplir.
Para acogerse a la ley de la segunda oportunidad para particulares es requisito imprescindible que se cedan los bienes de su propiedad a disposición de sus acreedores, con excepción de los bienes necesarios para continuar los negocios como autónomos, que se proponga un plan de pagos a estos acreedores, y por tanto se debe preparar un plan de viabilidad durante los próximos años que estarán sometidos a la “vigilancia” de los acreedores, por si mejoran su situación económica.
Si el juez considera que el particular deudor no tiene patrimonio ni ingresos habituales para acabar con sus deudas – y siempre que haya actuado de buena fe -, puede exonerarle de sus deudas.
Hay que tener en cuenta que actualmente la ley recoge que, si en los 5 años siguientes a la exoneración de las deudas uno de los acreedores puede demostrar la mala fe del deudor o que este haya obtenido otros ingresos (siempre que sean importantes), podrá solicitar al juez la revocación de la aplicación previa de la ley de la segunda oportunidad para particulares.
La ley de la Segunda Oportunidad prioriza utilizar el mecanismo de mediación que persigue alcanzar un acuerdo de refinanciación, expresamente llamado Acuerdo Extrajudicial de Pagos, que se ajuste a la realidad económica del deudor y no a las pretensiones habituales de los acreedores, sin tener que llegar a instancias judiciales, por lo que el proceso de un acuerdo de este tipo, puede llevarse a cabo en un plazo máximo de unos tres o cuatro meses.
Reactivar el emprendimiento
Si no se llega a un acuerdo, se inicia el proceso de Segunda Oportunidad, que consiste en liquidar de forma ordenada el patrimonio del deudor y concederle la liberación de sus deudas. Dicha concesión pone fin al límite tradicional de responsabilidad de las personas físicas, por el que éstas debían responder con todo su patrimonio presente y futuro de las deudas contraídas, impidiéndoles seguir ejerciendo una actividad económica adecuada.
Debemos esperar la confianza de todos los profesionales del sector en esta nueva Ley de la Segunda Oportunidad y darla a conocer de forma prioritaria para realmente conseguir una reactivación de los emprendedores y del consumo privado de forma urgente. Asimismo, debemos lograr de los poderes públicos un reforzamiento y potenciación de este mecanismo tan importante para las PERSONAS.
Extracto de la ponencia Sobre Segunda Oportunidad realizada por José Miguel Gómez, en el marcode las Jornadas sobre Segunda Oportunidad que se han celebrado en Pamplona, el jueves 12 y viernes 13 de abril.

Somos Innovación Ágil

Cuando Gonzalo me propuso escribir un post para el blog de Creatalent, rápidamente me vino a la cabeza la reunión que mantuvimos en su “oficina informal”. Justo cuando llegaba a…

Más info

La mediación es una forma de afrontar los conflictos y posiblemente resolverlos

Por Adrián Prada y María Francesca Francese. Mediadores, Colaboradores de Creatalent. Las personas generalmente están familiarizadas con el juicio y el arbitraje, que son otras formas de tratar y resolver conflictos. En…

Más info

Una nueva cultura de empresa

No es una época de cambios. Es un cambio de época. No es una frase nueva. Pertenece a Leonardo da Vinci, aunque sigue estando vigente o quizás la historia de…

Más info

Deja un comentario

Your email address will not be published.